Ella encontró a esta gata salvaje a bordo de su bote, y todos están celosos de ella.

¡Vaya sorpresa!

Toda persona sueña con dejar su trabajo y viajar por todo el mundo, pero muy pocas logran hacerlo. Después de todo, ¡la vida es muy solitaria mar adentro!

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Aquellos que deciden arriesgarse descubren un mundo lleno de libertad y aventuras, pero incluso ellos admiten que extrañan tener compañía de vez en cuando. Una viajera del mundo solucionó este problema de una forma muy inusual.

Liz Clark es una de las pocas afortunadas que se dedican a viajar por los océanos a tiempo completo, viviendo la mayor parte de su vida dentro de un bote. Ella tiene una compañera muy inusual para sus viajes.

Su gata, Amelia, jamás se aparta de su lado en sus viajes, y por ello se ha ganado un apodo bastante adecuado: Tropicat.

Liz trabajaba como “bar tender” en San Diego, California, cuando recibió una oportunidad única en la vida en el año 2006.

Le regalaron un yate Cal 40 con una condición: tenía que documentar todos sus viajes alrededor del mundo.

La auto-denominada “Pirata” decidió tomar la oportunidad, y desde entonces no volvió a mirar hacia atrás.

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Y finalmente en el 2013, su tripulación estuvo completa cuando rescató y adoptó a Tropicat.

En un principio, la gata se encontraba desnutrida y era bastante agresiva, pero Liz dice que se sintió cautivada por su “aire de leona y personalidad desafiante”.

Ahora, Tropicat viaja con Liz a todas partes.

Al principio no estaba acostumbrada a la vida en el océano, pero no pasó mucho tiempo antes de que Tropicat se sintiera como en casa.

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Este dúo toma cada oportunidad que tienen para disfrutar juntas sus actividades preferidas, como escalar…

…pescar desde su bote…

…y caminar por las playas.

Ellas celebran sus vacaciones juntas…

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